lunes, octubre 17

Nuestro niño interior

Mantener nuestro niño interior, nutriéndolo, dándole cariño, acariciándole con nuestro deseo y sentimiento es dar una oportunidad para que la eternidad florezca en nuestra vida, se asiente en nosotros y decida que eso es lo que queremos. La eternidad es ese niño que todavía le gusta mirar las estrellas e imaginar que las nubes son de algodón, ver en ellas un barco un rostro o un corazón. Ese niño nunca se perdió, pero si se le abandona, entonces sentiremos que la vida nos produce dolor.
De un correo electrónico enviado por loveday a: caminamos@gruposyahoo.com